Trashumancia

La importancia de promover y poner en valor hoy en día la actividad trashumante tiene su razón de ser en los siguientes aspectos de interés:

  • Es una fuente potencial de creación de empleo sostenible y elemento económico diferencial que puede hacer más competitiva la economía rural.
  • Es una herramienta esencial contra el cambio climático.
  • Es un instrumento imprescindible para la conservación de los ecosistemas, la lucha contra incendios y la dispersión de semillas.
  • Es proveedor de servicios ambientales vitales para la sociedad, así como de alimentos diferenciados y de alta calidad.
  • La práctica trashumante tiene un gran potencial de creación de economías periféricas y tejido económico, contribuyendo a la fijación de población en zonas rurales, combatiendo un fenómeno demográfico de vital importancia como es el despoblamiento.

Un pilar fundamental de la Asociación Caravana Negra es el desarrollo de iniciativas relacionadas con la actividad trashumante, ya que es una práctica de enorme importancia, con un papel destacado tanto como medio de vida y elemento fundamental en el mantenimiento de recursos y paisajes.

Las vías pecuarias -integradas por cañadas reales, cordeles, veredas y descansaderos- forman parte de ese rico patrimonio cultural y etnográfico, reflejado en fiestas y tradiciones, en la toponimia, la gastronomía, la arquitectura...

Esta red de caminos ganaderos históricos conectan los territorios y pueblos de la península Ibérica, siendo un factor muy importante para la transmisión de valores culturales a su paso por diferentes y distantes zonas.

Aunque la tendencia a la realización de esta práctica pecuaria es cada vez menor, hay que destacar algunas actuaciones puestas en marcha desde la administración pública en los últimos años, entre las que destaca la declaración de la trashumancia como Patrimonio Cultural Inmaterial. Se trata de un avance de gran importancia para preservar esta actividad, que en España constituye un patrimonio vivo, aunando históricamente el aprovechamiento de los recursos naturales y el ganado mediante la cultura pastoril, produciendo interrelaciones sociales, familiares, económicas, patrimoniales y biológicas, modelando y contribuyendo a la cohesión y vertebración del paisaje y territorio peninsular.