Razas autóctonas en peligro de extinción

La Asociación Caravana Negra trabaja por y para la defensa de la variabilidad y riqueza genética de la ganadería autóctona y por los valores de la cultura pastoril.

Algunas de nuestras razas autóctonas están sufriendo la reducción de sus cabañas, llevándolas a una situación de protección especial, pasando de ser razas de fomento a razas en peligro de extinción.

La adaptación de estas razas al medio, gracias a sus características y destacada rusticidad, hace que sean imprescindibles en diversas zonas del territorio.

En este sentido cabe destacar que de las 165 razas ganaderas pertenecientes al Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España unas 140 están en peligro de extinción, lo que representa el 85%.

Razas ganaderas autóctonas en peligro de extinción

integradas en el proyecto de la Asociación Caravana Negra


Ovina Merina Negra

La oveja Merina está muy unida a la historia y economía de España por su alta especialización en la producción de lana. La dificultad para su tinte y la reducción de la demanda de lana negra supuso casi la extinción de la variedad Merino Negro, que se mantuvo solo gracias a unos pocos criadores o utilizando algunos ejemplares para diferenciar el rebaño y facilitar su manejo, explotándose exclusivamente en España y Portugal.

Los usos productivos de la Merina Negra son lana y carne. Su lana de buena finura y excelente densidad y resistencia, se ha utilizado tradicionalmente para la confección de hábitos eclesiásticos, capas, mantas, alfombras, calcetines, que admitían el color negro parduzco de la lana de estos animales.

Los principales núcleos de la Merina Negra ocupan las regiones de Extremadura, Andalucía, Castilla y León y Castilla La Mancha. En la actualidad, el sistema de producción es extensivo, estimando el tamaño de los distintos rebaños entre las 10 y 300 cabezas. En la comarca de La Siberia extremeña se encuentra el mayor rebaño de Europa con 1.500 ejemplares en pureza (probablemente el más grande del mundo).

Caprina Retinta Extremeña

Debe su nombre al color de su capa, rojo uniforme con diferentes tonalidades que van del rubio al retinto y caoba, y al área de explotación en los campos extremeños. Existen signos que llevan a considerar que el representante prehistórico de esta raza es la Capra aegagrus, aunque con alguna influencia del tipo prisca.

Ocupa las llanuras centrales y las sierras meridionales de Extremadura. En la actualidad, la población Caprina Retinta se reparte por las dos provincias extremeñas, aunque de forma irregular.

El uso productivo principal es el aprovechamiento de la carne, y en menor medida la leche, que se destina casi en su totalidad a la producción de queso. Esta producción lechera es muy variable, en función del régimen de explotación y de la alimentación, alcanzándose como media 130 litros en 150-180 días de ordeño.

Tradicionalmente se ha explotado como ganadería extensiva en régimen de trasterminancia, pasando la mayor parte del año en tierras bajas de la dehesa extremeña y riberas del centro de la región, desplazándose durante el verano a los pastos frescos de las serranías próximas. La mayor parte del censo se encuentra en rebaños de más de 150 efectivos. La situación actual de la raza es crítica debido al escaso número de ejemplares y a la consanguinidad.


Caprina Verata

El nombre de Verata tiene su origen en La Vera, comarca del noreste de la provincia de Cáceres, considerada como cuna de la raza.

En las últimas décadas se ha producido un desplazamiento de la raza desde dicha zona hacia el sur -Campo Arañuelo y Los Ibores-, así como al resto de Extremadura.

Esta raza aprovecha los recursos pastables en unas zonas muy desfavorecidas, donde difícilmente cabe la explotación rentable de otro tipo de ganado, jugando un papel económico destacado en las zonas que ocupa.

En su mayoría, los efectivos de esta raza se agrupan en explotaciones familiares, en las que la mayor parte de los ingresos proceden de la venta de leche o carne (cabrito). Es explotada por su doble aptitud lechera - cárnica y en régimen extensivo principalmente. Destaca su elevado potencial productivo, su gran rusticidad y la alta variabilidad productiva, tanto a nivel de explotación, como individual o de rebaño.

Asnal Andaluza

Esta raza deriva del asno egipcio, introducido posiblemente por los camitas o íberos en la Península Ibérica.

Tradicionalmente destinada a labores de carga por caminos agrestes y a la producción mulatera, con la mecanización de la campiña su censo sufrió una regresión importante, quedando relegada a pocos ganaderos de la campiña sevillana y cordobesa y a un núcleo reproductivo en la yeguada militar de Écija. Principalmente presente en Andalucía, donde se encuentra en las ocho provincias, también existe un núcleo importante en la región de Extremadura.

Se trata de una especie robusta y de gran alzada, pero de gran resistencia y rusticidad, por lo que tradicionalmente ha sido utilizada para el transporte de cosechas en terrenos de difícil tránsito. Muy adaptada a su medio, donde destaca por su frugalidad, la alimentación de esta raza está basada en el aprovechamiento de los recursos pastables de áreas marginales con pastos de escasa calidad y con la administración de paja de cereal durante la estación estival.




Aviar Extremeña

La región geográfica que ocupaba originariamente y el color de su plumaje justifican también su designación como Extremeña Azul.

La raza Extremeña comenzó a configurarse como tal en la década de los años 80 del pasado siglo, siendo en 1991 cuando la Junta de Extremadura inició el programa de recuperación de la gallina Extremeña Azul.

La distribución geográfica es mayoritaria en la provincia de Badajoz, existiendo algunos núcleos censados en la provincia de Cáceres.

De pluma lisa, cresta simple y tarsos desnudos, esta especie tiene tres variedades de color de plumaje: gris, blanco sucio (blanco salpicado de gris o negro) y negro (con irisaciones verdes). Es una raza de doble aptitud (huevos-carne), criada tradicionalmente en libertad en los cortijos, pues tiene bajos requerimientos alimenticios.

La rusticidad de la gallina Extremeña, característica muy apreciada por los avicultores, se evidencia en su resistencia a las enfermedades, sus bajos requerimientos nutricionales, su capacidad para pastar y depredar y su buen comportamiento maternal. Es un animal vivaz, que busca activamente el alimento, se limpia y acicala y despliega los rituales de cortejo, cubrición y anidamiento.

Mastín Español

Aunque existen diferentes teorías, se considera que el origen de esta raza se encuentra en España. Es un perro cuya labor ha sido siempre la de guardar ovejas, siendo el más eficaz protector del ganado frente a los lobos.

Con la aparición de la ganadería se utilizaron perros ágiles y de pequeño tamaño para manejar los rebaños. Cuando las comunidades ganaderas empezaron a desplazarse con sus rebaños a grandes distancias, se desarrolló otro grupo de perros que protegían al rebaño, siendo de tipo mastín. Se han encontrado restos de perros de gran tamaño asociados a contextos humanos con ganado ovino y caprino en yacimientos celtibéricos.

Por tanto, el mastín español y la oveja merina, se forjaron en la misma zona donde se desarrollaba la actividad ganadera de ésta última. En España el Mastín está íntimamente ligado a la trashumancia, siendo un perro tan arraigado a la tierra que se ha llegado a apellidar por la región donde vivía. El Mastín es el perro de guarda por excelencia., ya que su temperamento y físico van enfocados a esta dedicación. Trata a las ovejas con esmerado cuidado y las acompaña y vigila como si se tratase de sus propias crías o hermanas. Quizá su integración desde cachorro en el rebaño pueda explicar este comportamiento tan familiar con animales de diferente especie a la suya.

Más información